
El enfermo le respondió: Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando el agua es agitada; y mientras yo llego, otro baja antes que yo. 8Jesús le dijo: Levántate, toma tu camilla y anda. 9Y al instante el hombre quedó sano, y tomó su camilla y echó a andar. Y aquel día era día de reposo.






